Corazón de papel

Mi pequeño corazón de papel, que con frías lagrimas te arrugas y con indeleble tinta de la decepción te tiñes de negro soledad. Que cuando llega la tristeza, roza con su filosa intención tu lisa superficie rasgando en miles de pedazos sin ningún perdón. Dios perdone la negligencia de mi persona que por haber prestado este valioso regalo varios fragmentos he perdido.

Pequeño tesoro que con los años has perdido tu brillo y cuál libro viejo tu vida se ha opacado. Tan liviano en la felicidad, pero pesado al sentirte ansioso. Discúlpame por como he cuidado de ti mí dulce y frágil corazón de papel.

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Capricho de Noviembre

Por mucho que quiera negarlo, por mucho que quiera decir que no es verdad, todo me lleva a la misma situación… Creo que tengo sentimientos hacia ti. Te conocí no hace tanto, 6 meses quizás o puede que un poco más. La primera vez que te vi me fije en tu rostro, cuerpo y caminar, me pareciste alguien simpático a simple vista, pero mi atención esaba lejos de cualquier sentimiento, era simple una atracción física y una típica e inocente curiosidad. No eras nada más que otra carita bonita en el montón.

¿En que momento esto se convirtió en algo más? Una mejor pregunta es: ¿Es esto algo más? Te veo cruzar el pasillo, saludando a todo conocido tuyo y lo único que mi mente piensa es que quiero que te acerques un poco más, que sea a mi a quien saludes de último para tener tiempo de buscar en mi mente cualquier tipo de conversación que pueda hacer que te quedes un rato más, solo un poco más. Al darme cuenta de lo rídiculo que es eso, mi siguiente pensamiento es ¿Me veré bien? ¿Qué pasará por tu mente al verme? ¿Te agradaré lo suficiente o eres demasiado educado para pasar de largo y evitar contacto conmigo?

¿Qué demonios me está pasando? ¿Por qué tanta inseguridad? ¿Qué es este pesar en el pecho? No entiendo que sucede, suelo ser alguien que prefiere mil veces un encuentro fugaz con algún extraño y no volverse a ver, las cosas son tan sencillas cuando ese es el resultado. Dos extraños que se atraen, se gustan podriamos decir, que quedan en un lugar y vacían toda esa pasión y energía humana que han guardado por mucho tiempo y luego se despiden sin esperar volver a verse o mantener el contacto. Que sencillo suena, pero cuando es algo más siempre es tan complicado.

Estas a pocos metros, falta poco para que sea yo a quien saludes. ¿Por qué estoy tan nervioso? ¿Por qué me siento feliz de repente? Me siento tan pequeño, quiero esconderme ¿Dónde puedo huir para esconder mi rostro? Siento el rostro caliente, la mente en blanco y el corazón a mil.

Me volteo, no quiero verte. Quiero escapar. Escucho tus pasos acercandose, siento una mano calida en mi hombro y me volteo. Eres tú, con esa estúpida sonrisa y rostro tan insoportablemente atractiva. Me saludas y dices mi nombre con esa voz que me eriza la piel. Veo tus labios y me pregunto a que sabran. ¡Basta! Tengo que enfocarme, pero lo único que sale de mi boca es: “Hola”. Me volteo y sigo en mis cosas.

Espero no pienses que soy pesado. Es muy tarde para tener otra reacción.

Intento engañarme y pensar que será pasajero, quiero creerlo. Te veo retirarte y sentarte a pocos metros de mí. Sigo pensando en que pude haberte dicho más. Pero creo que es mejor dejarlo así. Veo por encima de mi hombro como te ríes con tus amigos, haciendo tonterías… esas que me vuelven loco. Todo esto es por el frío de esta época, frío que hace que mi cuerpo desee tenerte entre mis brazos. Amigo mio, te prometo que convenceré mi cabeza que todo esto es por un capricho de Noviembre.

Preciosa Luna

Oh, Luna amada que con tu obscuridad escondes mis heridas y mis lágrimas,
Quisiera poder reclamarte como mía, como mi más preciosa perla,
Pero la vida y tus palabras me han demostrado que le perteneces al mundo
Y a las constelaciones del inmenso universo,
Que por más que quiera nunca cambiaras eso,
Que mis lágrimas no significan nada para ti.

Oh, dueña de mí pesar,
Por más que te llame mía prefieres la compañía de las estrellas.

Tu iluminas mis mojadas mejillas,
Mojadas por las heridas que voy lamiendo mientras imploro tu perdón,
Heridas que creas con tu fría noche de indiferencia constante
Y tu falta de respeto hacía mis más íntimos deseos.

Soy humano, o al menos eso creo, y tú eres un ser incomprensible
Que por más que intente entenderte, me alejas con tu lenguaje en código.

¿Qué tengo que hacer para que notes mi presencia entre toda esta multitud?
Esto es algo que me pregunto cada noche cuando voy a la cama,
Cubierto por tu luz que entra por mi ventana.

Cada vez que me acerco, tú te alejas
Como si fuera tu peor enemigo, como si fuera el Sol de quien te escondes.

Te escribo esta carta como mi tesoro más preciado,
Como muestra de los celos que le tengo a las personas que bendices con tu existir.

Soy un pequeño lobo que te aúlla pidiéndole al mundo que me quieras un poquito,
Que me mires con tanta admiración como yo te veo.

Blanca luna, no ignores mi amor.

Escupiendo flechas

Era un lunes como cualquier otro, todo parecía marchar bien,
Pero como siempre, la vida compromete nuestros corazones con sorpresas no deseadas,
Sorpresas que hubiéramos querido no recibir,
Sorpresas que desatan nuestras más frías lágrimas.

Yo estaba ahí en mi lado de la cama,
Regresabas de trabajar y dijiste que saldríamos,
Que sólo tomarías una ducha,
Pero no, queridos míos, esta no fue la sorpresa.

Saliste de la ducha con la toalla rodeando tu cintura,
Mientras te vestías mis ojitos traviesos recorrían tu cuerpo,
Intenté seducirte pues tu cuerpo, tu rizada cabellera y tus ojos
Me llenan de lujuria, pero me rechazaste,
Y no, esta tampoco era la sorpresa.

Salimos y comimos,
Caminamos y fumamos,
Yo te empujaba tímidamente con mi hombro
Mientras caminábamos bajo la luna y las estrellas,
Los únicos testigos de esa noche eran nuestros corazones,
Un “tenemos que hablar” cortó la brisa y el frío corrió por mis venas,
Si, esta era la sorpresa.

Regresamos a la casa,
Tomé asiento mientras mis labios le daban un jalón al cigarro,
Mientras mis pulmones se llenaban de ese amargo humo me viste a los ojos,
Mi corazón palpitaba rápidamente,
Tienes un don de llenar el ambiente de suspenso.

Mientras expulsaba lentamente el humo de mi cuerpo,
Te sentaste a mi lado,
Me dijiste que me querías,
Hubiera sido lindo que se quedara ahí
Pero acompañaste tu oración con un “pero”…
La sorpresa continua.

Me dijiste que la vida es difícil,
Que el amor es raro,
Que las personas son parásitos,
Y que no eras la excepción.

Confesaste que mi cuerpo no era suficiente para ti,
Que buscaste placer en otros labios,
Que me querías a tu manera y no podías a la mía.

Los ojos que te veía con lujuria hace un par de horas,
Comienzan a inundarse de frías lágrimas llenas de miedo,
Tristeza, odio, arrepentimiento y nostalgia.
Te levantaste con rabia,
Me dijiste que era una inmadurez llorar en ese momento,
Que si quería me podría marchar y dejarlo todo ahí
¿No soy yo quién debería estar escupiendo flechas con veneno?

Esa era la sorpresa, me dijiste que no me querias tanto como yo.

 

Monogamia no es monótona

¿Por qué tanta gente confunde estas dos? No es simple error gramatical, simplemente 

Hemos llegado a un punto donde las

Personas se llegan a aburrir fácilmente de 

Sus parejas y las vuelven reemplazables, simples objetos de sencilla devolución. 

Hemos llegado a un punto donde ese

Pacto tan valioso que firmamos con nuestros

Labios al decir un “te amo” se vuelve algo

Tan poco importante… 

Los labios se rehusan a comunicarse

Con la pareja y buscan otros labios con quien

Pactar esas palabras y probar su cuerpo.

No digo que es necesario estar con alguien cuando no se es feliz, pero ¿Tan difícil es hablarlo? ¿De verdad es más sencillo tener un amorío y ocultarlo todo?

Quizás sea sólo yo, quizás sea yo el

Único que no se ha adaptado al mundo de hoy.

Si escribo esto es porque busco una respuesta, algo que me abra los ojos y me haga entender. ¿Es ahora normal tener pareja y mandar fotos íntimas a otras personas para alborotar sus hormonas? ¿No eso es algo exclusivo de quien llamas “mi amor”? 

¿Es en este siglo tan común decir un “te amo” a tu pareja y voltearte a mandar un “te quiero coger” a alguien más? ¿Es normal negar a tu pareja, mostrando el poco valor que le tienes, para poder conseguir un acostón?

Todo esto me hace pensar que soy un viajero de otra época, una época más sencilla donde un “te amo” significaba algo, donde la gente no era remplazaba por una aventura o un momento de lujuria, una época donde la gente era agradecida con lo que tenía. 

No entiendo

No entiendo

¡No entiendo!

Siento como se desgarra mi alma al intentar y no poder comprender como se mueve esta parte de la vida. No planeo practicarlo, sólo quiero entenderlo. 

Los respeto, queridos mío, si apoyas y tienes otras practicas. 

En este siglo conseguir con quien acostarte es tan sencillo, puedes conseguir a alguien en un bar o en una aplicación de teléfono. 

Queridos míos, sólo espero que encuentres lo que buscas, sólo te pido en nombre de todos los amantes monógamos, no lastimes a quién desnuda su alma ante tus finos ojos… No desgarres ese corazón que se acelera al verte… No le hagas sentir que es la única persona en tu vida cuando tienes más personas entre tus contactos… 

Querido lector, querido amigo, los corazones y las almas son frágiles, si alguien desnuda su esencia frente a la tuya, procura apreciar a esta persona porque el cuerpo te lo muestra cualquiera, pero su yo interno sólo te lo mostrará quien te ama…
La monogamia no tiene porque ser monotonía, lo será si tú lo permites. 

Ojitos color miedo

Esa noche de abril la recuerdo tan bien,
Mi celular sonó, un corto mensaje,
Tu foto me puso estúpido,
Barba, lentes, cabello rizado y una camisa formal rayada de líneas verticales,
Parecía mentira que algo tan perfecto existiera.

Eran las 7 de la noche
Y yo iba manejando camino a casa, había terminado mi día.
Había terminado de visitar a mi madre y estaba exhausto.

Te veo en la iglesia, frente la fuente.

Mi corazón dio un salto, estaba nervioso,
Nunca he sido bueno con estas cosas.
Cambié mi curso girando el timón,
Cambiando mis planes, mi destino.

Me dirigí a la iglesia donde nos veríamos
Pero no encontraba donde dejar el carro,
Lo deje a unas pocas cuadras y te dije que estaba cerca.
Me bajé y comencé a caminar hacia lo desconocido.

Te mandé una foto, estoy cerca,
Estoy en 20 minutos ahí, prometiste.

Llegué a la fuente y no estabas,
Pensé que no te aparecerías.
Me vi en el reflejo de un carro,
Peiné mi alborotada cabeza y y no me sentía conforme,
Me puse una gorra para cubrir mi cabeza,
Hacía un poco de frío, los nervios no ayudaban,
Quizás la gorra me haría ver alguien más relajado e interesante.

No aparecías, mis nervios me mataban.
Esto debe de ser un sueño, yo debería estar camino a casa.
Es un camino largo, dos horas casi.

¿Le mando un mensaje? Pensé, pero eso me haría ver desesperado.
Me senté en la orilla de la fuente a esperar.

Cuando menos lo esperé, estabas a mi lado.
Giré mi cabeza y estabas ahí, no tenías barba ni lentes,
Pero mis ojos enloquecieron, eras de lo que no había,
Sentí un flechazo, me sentí mareado, sentí que caía en abismo sin fin.

-¿Fumas? – Preguntaste relajado, con una sonrisa en el rostro, pero
Notaba lo cansado que estabas, venías caminando.

Un cigarro me ayudaría con la ansiedad.

Fumamos, reímos, tomamos café, hablamos del mundo y nuestras experiencias,
Habías vivido cosas similares pero también habías vivido cosas que nunca experimenté.
Habías pasado por situaciones muy duras y mi corazón se rompió.
¿Por qué me duele tanto tus historias? Pensé, te miras como un buen chico,
Mereces una vida linda y tranquila.

No pensé que llegaras a gustarme tanto, pensaba tomar un café
Y luego irme al rededor de las 11, pero me tenías hechizado.
Mis planes cambiaron de nuevo, no quería irme.
El día siguiente me levantaba alas 4 de la madrugada para poder trabajar,
Pero no me importaba, nunca había sido tan irresponsable.

-Me encantas – Pensé que había sido yo quien había pensado en voz alta,
Pero esa no era mi voz, era la tuya. Caí sin remedio.

Te llevé a tu casa, no quería dejarte. Hablamos más, compartimos música
Y compartimos nuestros labios escondidos a los ojos de la gente.
Lograba ver tu rostro por la luz de unos faroles. No quería irme.

Vi mi reloj y era la 1 de la madrugada. Te despediste con un beso
Y yo esperaba verte de nuevo, estaba ansioso esperando que la vida nos juntara de nuevo.

Llegué a casa y me quedé dormido. Cuando desperté, lo primero que hice
Fue ver mis mensajes para comprobar si fuiste sólo un buen sueño
O si había la pequeña posibilidad de que existieras.

Tus mensajes estaban ahí, mi corazón grito de emoción.
Comencé a preparar mis cosas para comenzar mi día laboral
Pero no lograba apartar los recuerdos de esa noche.

Mi cabeza viajo a ese momento de tu adiós, luego de tu beso de despedida,
Y logré ver tus ojos, tus hermosos y cansados ojos reflejaban algo
De lo que siempre he huido, algo que siempre he temido.
Tus ojos reflejaban miedo e incertidumbre…

Han pasado los meses y hemos vivido muchas cosas en tan poco tiempo,
Pero mi corazón sigue respondiendo a esa mirada
Y he logrado comprender tantas cosas, la razón de todos mis miedos,
Será mi imaginación, será mi paranoia, quizás mi inseguridad,
Sea lo que sea estoy contigo y lo estaré el tiempo que me dejes estarlo.

Cualquiera que haya sido la razón,
Te he querido desde que nuestras miradas se cruzaron,
Te quiero porque me quieres, te quiero porque me haces bien,
Te quiero porque he aprendido tanto contigo y te cuidaré hasta donde pueda.
Te quiero incluso después de esa noche que me viste a los ojos
Y me hiciste una confesión que lastimó mi ser,
Te quiero a pesar que hicieras eso que pensé que no harías,
Te quiero a pesar de quien eres,
Te quiero por quien eres.

Te quiero porque quiero…

Perdón por ser así

El cielo anuncia la llegada de la lluvia con fuertes truenos,
La lluvia está cerca.

Amor mío, la luz de luna se cuela por la ventana
Y me permite contemplar parte de tu rostro y de tu cuerpo casi desnudo,
El calor que se encierra en estas cuatro paredes
Han hecho que decidieras dormir sobre la ropa de cama.

Las primeras gotas de lluvia suenan fuera de la habitación,
Golpeando todo lo que está a su alcance.

Mis traviesos ojos recorren tu cuerpo
Y siento como mi corazón se acelera
Siguiendo el ritmo de las gotas que golpean mi ventana.
Noto lo eréctil que te encuentras sobre tu bóxer morado,
Me siento nervioso y emocionado
Siento como mis manos se llenan de inquietud
Y se ponen traviesos.

Con temor de interrumpir tu sueño
Mis juguetones dedos se llenan de valor y acarician tu cabello rizado,
No te despiertas.
Sigo bajando hasta tu rostro y me muerdo los labios
Pero tu sigues en un profundo sueño.

Poco a poco bajo hasta tu pecho y juego con tus suaves pezones,
No puedo evitar ver como se ponen duros y se erizan,
Puede ser por el frío que entra por debajo de la puerta
O puede ser que estás disfrutando de mi pequeña travesura,
Sea cual sea la razón, siento como mi lengua pasa por mis labios
Para mojarlos, los nervios los han secado.

Por el rabillo del ojo veo que algo se ha movido,
Volteo a ver en esa dirección y para mi sorpresa
Tu pene ha dando un par de brincos.

Sigo con mi pequeño juego hasta bajar a tu abdomen,
Mi celosa palma no puede más y se une al juego,
Comienza a acariciarte con ternura,
Mis dedos vuelven al juego y trazan una linea recta,
Subiendo desde tu abdomen hasta el centro de tu pecho,
Y tímidamente vuelven a bajar.

No puedo más, mi cuerpo reclama más y más,
Acerco mis labios al pezón más cercano,
Saco mi lengua y trazo pequeños círculos en la punta.
Puedo escuchar un pequeño resoplido que haces,
Con miedo de haber estropeado tu sueño
Volteo a ver tu rostro y la poca luz que entra en la habitación
Me permite ver la pequeña sonrisa que tus delgados labios expresan.

-¿Amor? – Susurro, pero no hay respuesta. Sigues dormido.

Al volver con mi locura nocturna,
Veo tu pene moverse nuevamente
Llenándome de de lujuria, siento un fuerte calor en mi cuerpo
Que recorre cada centímetro de mi.

Mi temblorosa mano baja para poder toca más abajo de tu abdomen,
Con mi pulgar acaricio tu pene por sobre tu ropa interior,
Puedo sentir que la punta está húmeda,
Con un movimiento rápido, tu mano agarra la mía con fuerza
Y me haces frotarte con un poco más de fuerza.
Mi corazón pega un brinco y se emociona con ese gesto,
Comienzo a seguirte el ritmo y sueltas mi mano mientras tu gemir llena la habitación,
Me acelero y mi mente comienza a imaginar lo que puede llegar a pasar,
¿Cuándo fue la última vez?

De repente, tomas mi mano y la avientas a un lado,
Te cubres con el edredón y te volteas dándome la espalda.

Que decepción,
Mi mente es un relajo,
Mi corazón un manojo de emociones,
Mi cuerpo hierve con ganas de haber querido tenerte esta noche.
Lo único que se escucha es la lluvia que cae con fuerza.

Sé que soy caliente pero es a ti a quien deseo con locura,
No sólo es sexo, no sólo es lujuria,
Pero quiero que compartamos eso tan íntimo…

Perdón por ser así…